Mar05302017

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La nación se impone [nuevamente] gracias a Mónica Puig

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alt(San Juan, 1:00 p.m.) El problema del nacionalismo en Puerto Rico, es una linda constante. Como dice la canción de Andy Montañez, “quien no se siente patriota”. Ahora bien, ese nacionalismo es tan conducente a Orlando, Florida, como a una cantata con Andrés Jiménez, “el Jibaro”. Lo cierto es que el nacionalismo nos permite convivir, placenteramente con cualquier estatus político conocido o por conocer en la isla. Pero hay veces que ese nacionalismo se convierte en una amenaza, para algunas opciones de solución al estatus político. Eso pasa, cuando el nacionalismo se convierte en un proyecto de nación.

Como tantos y tantas otras, yo celebré en un negocio de la calle Loíza, el pasado sábado la victoria de Mónica Puig. Se trata de una victoria monumental, en el contexto de 60 años yendo a unos huegos olímpicos, en los cuales jamás habíamos obtenido una medalla de oro. Mejor aún, la primera medalla obtenida por una mujer. Pero lo más curioso, es que la ganadora de la medalla de oro en los sencillos de tenis, bajo toda observancia técnica no tenía posibilidad alguna de ganar. Entró en el certamen en la posición 34, y acabó ganándoles a las mejores del mundo.

Mónica Puig, no declaró la independencia de Puerto Rico. Mónica Puig y su victoria no nos libera de la relación con los EE.UU. Pero Mónica Puig, para alguien que no vive en Puerto Rico desde los cinco años, y que siempre ha reclamado ser boricua, pese a que su padre es cubano-español, nos debe recordar que asumir la nacionalidad boricua es algo optativo. Se hace, y se expresa y se manifiesta. Es un acto cultural.

Pero Mónica Puig hace algo que deja chiquita a los miembros del Partido Nuevo Progresista, tanto Jennifer González como Ramón Luis Rivera hijo. Ella nos recuerda que la soberanía deportiva de Puerto Rico es un acto ganado, desde 1948, y que nos afirma como nación. Es decir, como proyecto de país plenamente soberano.

Hoy Mónica Puig es un atentando contra el discurso estadista del Partido Nuevo Progresista. Ella es lo peor que les ha pasado a ellos este verano. Ahora, tienen que vivir con esta situación: ¿quién desea impulsar la estadidad sin soberanía deportiva? ¿Quién desea vivir el futuro, sin el recuerdo del sábado 13 de agosto y la alegría en llanto de Mónica Puig? Pensemos.